Adverbios y locuciones adverbiales que no aportan nada

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Muchos autores abusan en sus narraciones de adverbios y locuciones adverbiales como “luego”, “después”, “entonces”, “de repente”, “acto seguido”, etcétera. En algunos casos la escritura de estas palabras puede tener sentido, pero por lo general su carga informativa y estética es nula, esto es, no añaden información a la frase ni la embellecen. De hecho, salvo excepciones, las frases quedan más pulcras y coherentes sin dichas palabras.

¿Para qué sirve un corrector literario?

Qué es un corrector literario

¿Para qué sirve un corrector literario? Por analogía semántica, parece fácil la respuesta: si un lavavajillas sirve para lavar la vajilla y un cortaúñas sirve para cortar las uñas, un guardabosques para guardar los bosques y un aparcacoches para aparcar los coches, parece obvio que la tarea del corrector literario es corregir manuscritos literarios. :–)

Cómo mejora un texto un corrector de estilo

cómo mejorar un texto

Ahí va una obviedad: para un mejorar un texto hay que leerlo. Detenidamente y con espíritu crítico. Conforme lo va leyendo, el corrector de estilo se dedicará a señalar todas las deficiencias que encuentre a su paso: deslices ortotipográficos, puntuación incorrecta, faltas de ortografía, discordancias semánticas, dobles espacios, redundancias, etcétera.